Etiquetes

dimarts, 19 de març de 2013

Brevet 210 "Pos Venga"

Bugui, Ester, Isa, Paco, Armand, Carles, Gus
Como cada año desde hace tres años planeamos hacer un brevet, al menos el de 200. Siempre nos va liando Armand, pero este año a conseguido liar a más bikers. Hemos conseguido ser 7 intrépidos (hemos doblado) y eso que Alberto, pese a estar inscrito, no pudo tomar la salida por que le robaron la bicis.

Como siempre que hago cualquier ruta que se sale de las normales, los nervios y dudas de final de semana me matan. Que si no podré, que si hará frío, que si el domingo es para estar en casa con la mantita...

Y más este año que, por unas causas o por otras sólo había podido hacer una salida con flaca, el día de Sant Miquel del Fai, de 85km. Vaya bagaje más espectacular; 5 bajadas al río, sumando en total 250km y 85km por la carretera. No eran nervios, era puro cague.

Una de las bazas que tenía era que me había propuesto tomar la salida con 64kg, tarea bastante difícil si se tiene en cuenta que en septiembre di unos 72kg de hermosura y salubridad pueblerina. Mi paso por el pueblo fue demoledor; ríos de cerveza y montañas de bravas durante 5 semanas pasan factura.
Pero desde enero y gracias a la 0,0 que obraron el milagro, viernes 64.200kg. La verdad es que al final como llevé más comida de la necesaria el efecto quedó contrarrestado.

En la linea de salida estábamos  Isa, Natalia, Gus, Paco, Carles, Armand y Bugui. También nos acompañó Luís Alberto, pero el iba en otro objetivo y sólo hizo parte de la ruta llevando al grupo de los "güenos".

Los primeros casi 50km fueron bajo la lluvia, lluvia fina. Hasta el control del km 66 (Viloví d'Onyar) no nos quitamos los chubasqueros. Seguimos a nuestro guía espiritual, el primer tramo fue a tirones, buscando un grupo al que unirnos. Del 66 al 100 nos quedamos solos.  Más que nada por que los hicimos al revés, y eso que llevábamos el track cargado; que sorpresa ver a la cabeza de carrera por el otro carril.  Llegamos al control  (Les Planes d'Hostoles), sellamos y nos dividimos en tres micro grupos cada uno a su bola. Nos fuimos cruzando con compañeros de ruta que flipaban al vernos al revés y nos cruzamos con un equipo de profesionales.





Retomamos la ruta normal con algún que otro despiste y subimos la parte más durilla; desde Anglés a Sant Hilari. 24 km de subida muy tendida y con bastantes descansos. Claro que si la afrontas en el km 130 y con el entreno que llevábamos, no suena igual. Hasta el 131 no había puesto el plato pequeño y no me puede resistir, lo metí pero más por la cabeza que por las piernas. Paré en unos caños de agua que manaba de la roca para coger agua y retomé la subida con nuevas sensaciones. Subíamos partidos en tres grupos, por delante Paco y Carles, en medio yo y unos segundos más atrás el resto de la expedición. En Sant Hilari teníamos pensado parar a comer, km 151.


Buscamos un restaurante ya que, aunque había una calçotada popular,  nos apetecía algo más caliente que las mesas de la calle de la calçotada. Encontramos un restaurante muy guapo, con chimenea calentita donde secar la ropa. La Báscula tenían platos combinados, bocatas y carta. Escogimos un plato combinado con algo de pasta y cocalolas para beber. El ambiente muy tranquilo, con la llar de foc a la espalda, limpio y la camarera nos trató genial. Nos dejó descalzar y aguantó todas las bromas que le hicimos: 13.20€  por bici.
La verdad es que muy barato no fue, pero pudimos tener la bicis bajo control y salimos bien avituallados.

Tras una corta bajada que nos llevó al km 161 aproximadamente, nos encontramos viento de cara y alguna tachuela, que a estas alturas ya te dejaba sabor a puertazo.
Intentamos hacer un poco de trabajo en equipo pero era un poco difícil ya que teníamos niveles muy dispares.

Poco a poco, más de lo deseado, fueron cayendo los últimos kilómetros. El culo ya era un infierno, el que aún sabía dónde lo tenía, casi no me quedaba agua y le tuve que pedir a Isa. Nos equivocamos una vez más pero ya se veía Granollers. Estábamos cerca. Llegando al pabellón lancé un sprint ilegal y entré primero en el último semáforo.



Llegamos todos; Ester y Gus se quedaron por avería y entraron 5m después. Que nervios... era la portadora de los donuts. Todo ese esfuerzo era tan solo para inflarnos a donuts y no llegaban.
Finalmente nos comimos los donuts intentando convencer a la colla de hacer la de 300 del día 11 de mayo.
La organización estuvo bien,  un poco lejos de la de Manresa pero con ventajas; los puntos de control están en gasolineras y se puede comprar bebida y comida con lo que no es necesario cargar con más de medio kilo en gomibonas y fruta seca, es que nunca aprenderé.


Vaya grupo más majo, gracias a tod@s. Sin vosotros no lo habría logrado, seguramente no me habría regulado tanto y habría acabado como cada año, tomando analgésicos. Nos salió un gran Brevet.


El sábado fue la primera ruta de Isa desde que la operaron del pie. 42 km con las Probikeras, celebrando el cumpleaños de Antonia. Felicidades a las dos
Emilio, tras 6 meses de dura preparación, ha acabado su primera maratón. Enhorabuena crack.
Saludos