Etiquetes

dimecres, 26 de febrer de 2014

Criogénesis de corto

Después de unos días casi primaverales la madre naturaleza nos obsequia con una mañana de duro invierno casi sin avisar.

 Como salía solo he desayunado y a las 6.45h dejaba mi casa. Bajo al río y antes de Montcada ya se me habían helado 8 dedos. Me dolían tanto las manos que lo único que se me ha ocurrido para no tener que amputar ha sido subir el Turó de Moià. Las Antenas. Desesperación total.



Como ya había cogido un poco de temperatura me envalentono y bajo hacia la Font dels Caçadors, a ver si baja agua y lleno el bidón que me había olvidado. Al ir sólo me meto por un desvío raro que no va a ningún sitio por que al final no cabe la BTT pero se puede runear. La fuente estaba seca. Subo Pa na y armado de valor bajo de nuevo al río. Evidentemente se me congelan los dos dedos que faltaban y tengo que ralentizar la marcha pues no puedo ni cambiar de velocidad.


Llego a los desguaces Stop y de nuevo decido subir a la montaña. En la carretera daba el sol y me quedo como un lagarto esperando descongelar un poco. Como pasaban coches y no era plan quedarme en medio de la carretera más de 15 minutos, ya que los automovilistas me tenían que sortear, empiezo a subir por la senda hasta un claro soleado donde entre sollozos me he comido el bocata cara al sol con la camisa bien cerrada. Después de descongelar he empezado a subir y como eran ya más de las 8 daba el sol y ya casi sentía las piernas y sobretodo los dedos de las manos. Aunque al estar parado al sol se me ha congelado un pie y he tenido que parar a darme unos masajes y con una piedra en la cabeza por no haber cogido los guantes de invierno y las perneras. A todo esto han llegado Jordi Romero Lopez y Fernando Piedrabuena Padilla que me han ayudado a entrar en calor y me han dado agua y alimentos. Menos mal.


 Reconfortado y descongelado hemos iniciado por tercera o cuarta vez la subida otoñal hacia la fundación. Al llegar he llenado el bidón pa na pues con tanto sufrimiento ya no he bebido nada hasta la meta. Nos dirigimos a Nou Pins por la parte soleada pero en la cadena nos damos la vuelta hacia casa bajando por el camino de la Cartuja, de repente me han venido unas calores que me han hecho parar a quitarme la braga y la camiseta vieja que recogí por el camino para taparme el pecho (estaba bastante limpia). Vaya tanto frío para asarnos a la vuelta. Bajamos por el tanatorio y volvemos por las dos piedras. En la cadena nos hemos encontrado a Isa  y a Bongo y nos hemos ido al Richi a tomar un aperitivo. 32km gran ruta.


Supongo que me caerá un resfriado a algo peor.
Saludos